miércoles, 20 de agosto de 2014

POR TABORNO CON ISRAEL (LAS JOYAS DE TABORNO)

Hoy un gran paseo por Taborno, situado en el Parque Rural de Anaga.

Lo primero que vimos es el camión de la bombona, que sólo va los martes, deja las bombonas en la plaza  la gente se las lleva a sus casas.

Taborno ya no tiene colegio, porque ya no hay niños/as allí. El primer colegio que se construyó, se cerró hace una década y ya ni existe el edificio. Por los años 70 se construyó el nuevo colegio que ahora e el centro de salud y la asociación de vecinos San José. (Colegio Manuel Borguño, cerrado en 2005)


No te enfermes en Taborno, porque el médico viene una vez al mes

También pudimos ver en esta edificación un punto de información, pero cerrado a cal y canto jajajajajja


La ermita, bajo la advocación de San José, fue bendecida en 1945, perteneciendo a la parroquia de Taganana hasta 1967 en que queda incluida en la nueva parroquia de San Blas de Roque Negro.



Se ha aprovechado siempre todos los pequeños espacios para cultivar y las casas se construyeron en zonas altas, donde llegaba mejor el sol.

Taborno contaba antiguamente con 5 eras. Se cultivaba mucho cereal y existía bastante ganado (vacuno y caprino).

Habitaban en casas-cuevas y en pajares.





Nos cuenta Israel que el Obispo Pérez Cáceres visitó Taborno desde Cruz del Carmen en burro, donde confirmó en la ermita, a 80 personas, luego siguió su camino hacia Taganana, pasando por Afur.




Nos enseña Israel una foto de D. Manuel, el cual le contaba adivinanzas. Desde ese lugar se puede disfrutar de unas vistas fantásticas de Afur. (A la espalda de Israel)



ADIVINANZAS:

"El que la hace, la hace cantando,
el que la compra, la compra llorando
y el que la usa nunca la ve"

"Tiene corona y no es rey,
tiene cabeza y no piensa
tiene dientes y no come, ¿qué es?".

"Dos hombres pueden hacerlo,
un hombre y una mujer también,
pero dos mujeres no"

En Taborno no hay cementerio y la carretera llegó en 1984, aunque los vecinos habían construido una pequeña pista. Cuando alguien se moría iban en comitiva hasta el cementerio de Taganana. Se cuenta que por chamorga se utilizaba un cajón comunitario, para cargar al difunto. 
Iban a misa a Taganana y los caminos los aprovechaban para relacionarse con otras personas.

El agua, razón para vivir.






Y buscando el agua entramos en el Monte de la Hoya.









El Monte de la Hoya es el único monte que se encuentra debajo de un pueblo, en toda Anaga. Es un monte de tiles y laureles. El agua de las nubes se condensan en sus hojas.
Podemos reconocer un til, porque en sus hojas aparecen dos bultitos en su nervio central.



Ya Alonso Fernández de Lugo prohibió cortar árboles y ramas de este bosque, para que no desapareciera este rico lugar en agua. 

Sólo entrar en el bosque todo cambia.






Y entre tanta vegetación, ¿qué nos enseña Israel? Un carabosooooooooo



Que ni es caracol ni es babosa. Endémico de las cumbres de Anaga. (Plutonia reticulata).

Y ya nos dirigimos hacia el corral de D. Alvaro y su hijo Hilario, pasando por unas alturas que se dicen podían haber sido como una fortaleza aborigen, cumbre entre dos barrancos con paso estrecho, donde el enemigo perdía su fuerza.
Y desde aquí podemos ver Las Carboneras.



Visitamos este fantástico lugar, donde se respira tranquilidad y olor a animal. En Tenerife existen 2 ecotipos de cabras: Tenerife Norte y Tenerife Sur.





D. Alvaro y su hijo nos contaban cómo era y cómo son sus vidas de cabreros.

Nos explicaban cosas como que el cuajo es el estómago del cabrito, que se utiliza muy poco para cortar la leche y hacer el queso. Un compañero del camino nos informó que el queso en el queso de flor de Gran Canaria, la leche se corta con la flor del cardo.

El origen de la mantequilla fue cuando transportaban la leche en los burros, al llegar al destino, con tanto movimiento se había convertido en mantequilla.

El beletén es la primera leche que dá la cabra recién parida. Nos cuentan que los bebés mamaban directamente de la ubre de la cabra.

La leche de cabra es más sana que la de vaca porque tiene menos grasa.



Las vacaciones de estos dos hombres solo son cuando las cabras están preñadas. Ellas salen a pastar por la mañana y regresan solas por la tarde.

Son ordeñadas a mano en este lugar:



Hilario prensa bien el queso, por lo que dura bastante en la nevera al no soltar tanto suero.

Carmita, la madre de Hilario subía la leche en su cabeza desde el corral hasta su casa para hacer el queso.



Y después de tanta información y de un buen pedazo de queso, retornamos en nuestro camino.
Pudiendo disfrutar de la playa y barranco de Tamadite y como no, del Roque de Taborno.




El Roque de Taborno es un roque basáltico en forma de pilar, aguantado por dos dique, producto de la erosión de los terrenos de los que formaba parte en un tiempo remoto.

Nos cuenta una compañera del camino que visto dede el mar se puede apreciar la cara de una mujer (asociada a la virgen).

Probablemente su altivo aspecto fue motivo de adoración para los guanches y casi con seguridad tuvo un papel  en los primitivos habitantes de Anaga, formando  como nexo de unión entre la tierra y el cielo.

jueves, 24 de julio de 2014

Bob Marley. No Woman No Cry

John Lennon Imagine

2ª VISITA A ROQUE NEGRO

Como quedaron cosas por ver y escuchar, volví a Roque Negro.
Esta vez las guías fueron Iluminada y Juana que nos enriquecieron contándonos sus vivencias. Por supuesto también estaba Israel, hombre lleno de sabiduría y amor a la naturaleza, que ya lo conocemos.

Se las presento:

Juana, fantástica mujer.


Iluminada, transmisora de serenidad.


La Asociación de vecinos de Roque Negro se llama Nube Gris, y las fiestas  comienzan el 15 de agosto y terminan el 6 de septiembre. En honor a la Virgen de Fátima.

Nos recordaba Iluminada como hacían velas con las papas para poder tener luz, y faroles con botellas para cuando caminaban de noche. Con esto Juana nos contaba una anécdota de su niñez:

"En la casa tenían un brasero de tosca para hacer la comida y tenían las papas con mechones para alumbrar la casa. había que ir poniendo aceite a la vez que se iba quemando el mechón. Una noche se apagaron los mechones y su madre necesitaba calentar leche para el hermano mas pequeño de Juana y no encontraba los fófaros (como dice ella). Juana dormía con su hermana Catalina en la misma cama y Juana se había acostado con los fofaros. Su madre a tientas buscando como loca para poder encender el brasero. Catalina que sabía que Juana tenía los fófaros, gritó desde su cuarto: "Juana los tiene, Juana los tiene", y entró su madre a oscuras en la habitación con la lona en la mano y comenzó a darle lonazos a Catalina pensando que era Juana. Cogió los fófaros y encendíó los mechones y al ver que se había equivocado comenzó a darle la paliza a Juana.


Nos cuentan que al Roque Negro lo llaman El Guardián de Afur. El roque mide 400 m de largo y 750 m de alto. Ellos hacían las hogueras de San Juan en lo alto del roque y venían los de Afur y se las quemaban. También tenían las eras por allá arriba para aprovechar el viento para separar el grano.

Nos cuenta Israel que antes habían grandes poblaciones de dragos y palmeras debajo del monteverde. Ya queda casi nada de ello.

Desde la plaza nos dirigimos hacia los lavaderos y pasamos por su consultorio médico, donde el médico solo viene los viernes por la mañana un par de horas.

Isara nos explicaba las propiedades de la vinagrera para el resfriado. También nos contó que las piteras y las tuneras fueron traídas desde América, donde sacan el Tequila de una pitera variante de a la que tenemos aquí.


Pasamos por casa de Juana que nos ofreció sus ciruelitas. Y pudimos ver cómo aprovechan los diques.



El paisaje está lleno de diques, a los que llaman cuchillete, porque dicen que tienen forma de cuchilla saliendo de la tierra.

Aprovechaban la piedra como principal recurso, las tallaban, hacían las terrazas de cultivo, también el lavadero es de piedra, y por supuesta hacían sus viviendas en la tierra con las casas cuevas; era más fácil escavar en la roca que traer bloques.


Roque Negro tiene dos senderos autoguiados.


La verdad que los carteles dan pena

Bajamos al barranco de la Galería para visitar los lavaderos


La galería tiene entrada y salida, atraviesa toda la montaña y sale a Los Catalanes.


Iluminada nos cuenta cómo subían y bajaban con la ropa en la cabeza y cómo lavaban. Hace dos años las lluvias torrenciales destrozaron el lavadero, y los vecinos lo han arreglado.

Comenzamos a subir por el Lomo de los Madroños, que se han perdido ya muchos, por lo que los mismos vecinos han ido plantando nuevos madroños.


Por el camino Iluminada nos recordó cómo se hacía un ruedo de helechos.


También nos contó como ella jugaba con su perra cuando era niña. La perra estaba enseñada y le llevaba cosas a su padre en la boca que se las enviaba su madre. Iluminada cuidaba las cabras con la perra que se llamaba Lela, y jugaba con ella con ramas de tejo, donde subía a la perra y la arrastraba, luego se subía ella y la perra arrastraba a Iluminada.

Subiendo el lomo pudimos ver varias fajinas.


Una vez arriba, Juana nos llevó al lugar donde ella llegó a este mundo. Su madre venía de Santa Cruz caminando que había ido a comprar aceite y azúcar, y le dieron los dolores de parto y en este lugar nació Juana.

Ya llegamos de nuevo a la plaza y nos dirigimos al colegio. Actualmente al colegio asisten solo 8 niños. Hubieron al principio 80 niños y la primera profesora era de Santander y la llamaban Señorita Milagros.




Y nos pusimos a jugar con Iluminada  a las piedritas, ella lo llama el Ñique.


Fantástica mañana donde la lluvia cesó para que nosotros pudiésemos conocer el lugar.